Cuáles son las 5 claves para ser feliz en el trabajo

Fuente: Management, 16 de septiembre de 2013


Expertos afirman que la felicidad de un empleado excede a un aumento salarial. El sentido de pertenencia es muy importante para alcanzar la satisfacción

Hace una década, Harvard sorprendió a sus estudiantes con una asignatura bastante particular “¿Cómo construir la felicidad?”. La materia interesó primero a cuatro alumnos y un año después se inscribieron más de 500 personas, récord para una clase en esa institución.

Más allá de la filosofía, este concepto tiene eco en la vida laboral. Que las empresas se involucren en entender qué motiva a sus empleados y cómo se relaciona con la productividad, refleja su interés en fomentar ese sentimiento entre sus colaboradores, aseguró Margarita Álvarez, directora de marketing y comunicación de Adecco, España.

En escenarios de recesión económica y desempleo, la felicidad adquiere mayor importancia, ya que la gente está ávida de vivir este sentimiento. “Como profesional, uno quiere sentir que es posible salir adelante”, dijo la experta. “La situación es tan difícil afuera que lo único que quiere la gente es llegar a un entorno amable, y eso incluye los lugares de trabajo”.

Hay circunstancias externas que determinan la felicidad. El 50% se debe a su genética, 10% al entorno y 40% a cómo afronta la persona las cosas que le ocurren, según estudios de la Universidad de California.

Muchas empresas que promueven la motivación de los empleados entienden que es una herramienta valiosa para mejorar sus estados financieros. “Se demostró que el cerebro está mejor preparado para trabajar en un estado positivo. Se encuentran soluciones a problemas más rápido, y la gente aguanta mejor el drama y el estrés en la empresa”, afirmó Margarita Álvarez.

De acuerdo con una encuesta de Regus realizada a 26.000 profesionales de 90 países, los mexicanos tienen mayor puntuación respecto al disfrute de su trabajo, aun por encima de países desarrollados. El país obtuvo 149 puntos de un promedio mundial de 120. A partir de estudios realizados por Adecco que vinculan felicidad con productividad, la directora, consultada por CNN Expansión, sugiere las siguientes acciones para desarrollar un sentimiento positivo respecto al trabajo:

1. Dejar huella Ser feliz o estar satisfecho es un estado que se debe practicar, no se llega a él por arte de magia. Crear un sentido de pertenencia hacia la labor desempeñada ayuda a sentirse contento en el trabajo, pues es importante tener la convicción de que con determinada actividad se cumple un propósito, y no con la inercia de sentirse obligado a realizar una labor.

Aunque el sueldo es una de las principales razones por las que las personas suelen argumentar un cambio de trabajo, está comprobado que ese factor no garantiza a un empleado contento. La satisfacción del aumento salarial dura de dos a tres meses, después el efecto termina.

2. Crear entornos positivos Una persona necesita el contacto con amigos y familia para sentirse satisfecha. En ese sentido, un reto para el empleado es buscar las actividades extralaborales y en su trabajo que le proporcionen ese balance personal. Las empresas, por su parte, necesitan entender qué acciones proveen al empleado ese estado de satisfacción.

Algo básico: “hay organizaciones que ‘demonizan’ la máquina de café, cuando en realidad cumple un objetivo que es de socialización”, ejemplifica Margarita Álvarez.

3. Ser realista Es común escuchar a empleados que expresan “tengo el peor trabajo del mundo”. Si bien algunas experiencias laborales son menos gratificantes, se tiene un empleo. Hay que plantearse, desde un ángulo personal, qué objetivos y tareas conducirían a un estado de mayor satisfacción profesional.

No se puede delegar esa tarea a los jefes. “Estamos en una etapa en que no se puede responsabilizar de todo lo malo o del poco desarrollo a las empresas. Ningún jefe vendrá a decir cómo ser feliz”, esa decisión y planificar el crecimiento es individual, expresó la directora de Adecco.

4. ¿Qué incentiva a la gente? Entender cuál es la motivación de un empleado no cuesta caro, pero requiere destinar tiempo a escuchar y, como jefe, aguantar comentarios que no agradarán. Hay que detectar qué del trabajo hace “vibrar” y a partir de ello crear motivaciones personalizadas para establecer un estado de compromiso.

Un gran número de empleados, afirmó Álvarez, están en la fase de “despido interior“, es decir, no sienten ningún lazo con lo que hacen, mucho menos a la empresa. Es quien dice “no menciones ese tema que me recuerda al trabajo y me pone mal”. Para transformar esta situación, los jefes deben estar más atentos en aquello que incentiva a la persona.

Una renuncia se vincula la mayoría de veces a los superiores, y no al lugar de trabajo. Estar contento en el trabajo no es sinónimo de tarde de viernes libre, o jueves de ideas creativas, es que la gente se sienta satisfecha con la labor para la cual fue contratado. Implica encontrar un sentido y un reconocimiento por lo que se hace.

5. Trabajar en la vocación El reto personal es encontrar en qué parte de las diversas actividades que se cumplen hay algo que se asocie con la vocación personal y  “engancharse” a ello para permanecer y crecer en el empleo.

Para ello es importante elaborar objetivos: cuando la persona tiene claro qué quiere y por qué, la satisfacción comienza a surgir. Adecco le pide a sus empleados que describan tres aspectos gratificantes de su trabajo. Ese ejercicio puede convertirse en una rutina personal para sacar puntos optimistas de la labor realizada.

BIENESTAR Y VIDA SALUDABLE RRHH

Bienestar para promover la vida saludable

Entre la Organización Panamericana de la Salud, Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) y el Foro Económico Mundial se está trabajando para crear un movimiento social que promueva la vida saludable entre las personas, políticos, comunidades y empresarios.

 

Lo importante aquí es crear conciencia de la importancia que tiene el medio ambiente construido y natural y las condiciones socioeconómicas en la modificación de los factores de riesgo implicados en las causas de las Enfermedades No Transmisibles (ENT) y en la promoción de la salud y prevención de todas ellas.

Se entiende como ENT a las enfermedades cardiovasculares, respiratorias crónicas, diabetes y cáncer.

Las ENT son responsables de más de la mitad de todas las muertes en el mundo. La OMS afirma que 36 de los 67 millones de muertes en el planeta en el 2008 se debieron a ENT; 29% de las muertes de las ENT en los países de bajos y medianos ingresos en el 2008 se produjeron antes de los 60 años y 80% de los padecimientos prematuros de enfermedad cardíaca, accidentes cerebrovasculares y diabetes pueden ser prevenidos.

Además de incrementar las tasas de mortalidad temprana, las ENT también incrementan los costos de atención en salud, afectan el desarrollo, disminuyen la calidad de vida y el bienestar.

Diferentes sectores

El sector salud no puede solo. Todos los sectores del gobierno y de la sociedad deben trabajar juntos, asegura la OMS. La educación, los medios de comunicación, la agricultura, el comercio, el transporte, el medio ambiente, la planificación urbana, los consumidores, la economía y las finanzas, entre otros, deben estar unidos para frenar la epidemia de las ENT.

Prevención ante todo

La prevención es fundamental.

Por ejemplo, evitar el consumo de tabaco, las dietas malsanas, el consumo nocivo de alcohol y el sedentarismo, son fundamentales en la lucha contra las ENT.

No es suficiente el cambio individual, se requieren cambios sostenibles y sistemáticos en las políticas, entornos físicos y sociales y servicios sanitarios, que promuevan el bienestar. Así mismo, los lugares de trabajo, colegios y entornos sociales y comunitarios pueden servir como lugares donde se crean ambientes sanos y donde se promuevan comportamientos saludables. Allí, por ejemplo, que  se puede ofrecer alimentos sanos y promover la actividad física.

También se necesitan leyes y reglamentos que protejan a las personas de los riesgos  que causan las ENT. Muchos países en vías de desarrollo  requieren capacitación en cuáles son las reglamentaciones básicas que se necesitan para formular políticas dirigidas a fomentar la salud.

La OMS reconoce unas estrategias que son prioritarias ante las ENT, que son:

Reducir el consumo de cigarrillo con la implementación del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, que abarca la aplicación de impuestos, control en la publicidad y comercialización de productos del tabaco y prohibición de fumar en espacios públicos.

Mejorar la alimentación y la actividad física, a través de políticas dirigidas a evitar la obesidad y promover hábitos de vida saludables, como son comer verduras y frutas y evitar  los alimentos procesados que contengan grasa, sal y azúcar.

Reducción del consumo de sal para prevenir y controlar la hipertensión arterial.

Disminuir el consumo de alcohol, a través de la aplicación de impuestos y regulaciones en la promoción y comercialización de estas bebidas.

Mejora de la atención, medicamentos y tecnologías esenciales, incluyendo insulina e hipoglucemiantes orales para diabetes, medicamentos libres de patente para el tratamiento del cáncer, vacunas contra el virus del papiloma humano para la prevención del cáncer cervicouterino y combinación de multimedicamentos para las enfermedades cardiovasculares.

Fuente: OMS-OPS

BIENESTAR Y VIDA SALUDABLE